Caravan ‘Crisis’ a Chance to Forge Better Immigration Policy


La noticia de que una caravana de miles de migrantes provenientes de América Central se aproxima hacia los Estados Unidos hizo que las demandas del presidente Trump para que los  gobiernos vecinos a ese país detuvieran la caravana pongan atención en la necesidad apremiante de una estrategia regional para hacer frente a los flujos migratorios.
Earl Anthony Wayne, becario de políticas públicas; co-presidente del consejo asesor, Mexico Institute (Instituto de México) del Woodrow Wilson Center, elaboró un artículo titulado “Caravan ‘Crisis’ a Chance to Forge Better Immigration Policy” (lit. La ‘crisis’ de la caravana es una oportunidad para forjar una mejor política de migración), en el cual comenta que con la caravana actual, el gobierno de México se encuentra atrapado entre las poderosas solicitudes de acción frente a los migrantes en los Estados Unidos y partes de su propia sociedad que simpatizan con los migrantes. Además, su libertad de acción está limitada por mecanismos débiles de aplicación y de refugio y marcos legales favorables para los migrantes. Asimismo, la caravana también es una prueba para el presidente entrante de México, Andrés Manual López Obrador (AMLO), quien asumirá el cargo el 1 de diciembre. Defiende los derechos de los migrantes pero también busca una buena relación con los Estados Unidos para que pueda centrarse en las prioridades nacionales.
Las palabras amenazantes de parte de Donald Trump para estimular “la acción” son bien conocidas, pero Wayne considera que en lugar de usar tuits amenazantes, Estados Unidos necesita construir un enfoque integral con los vecinos de México y América Central para gestionar mejor la migración a corto y largo plazo. Las conversaciones del secretario de Estado Mike Pompeo con los actuales líderes mexicanos y el ministro de Relaciones Exteriores entrante proporcionan una base para tal trabajo. Aun cuando la petición de los Estados Unidos de pedir a las autoridades de sus vecinos del sur que ayuden a regularizar y controlar los flujos de migrantes hacia el norte están bien justificados, para una estrategia global exitosa, “las solicitudes firmes de acción deben ir acompañadas de propuestas sustanciales para programas que puedan aliviar las causas de la migración hacia el norte e incluir pasos viables para proteger y cuidar a los migrantes vulnerables en ruta, así como para adjudicar sus legítimos derechos”. Los Estados Unidos deben planificar una asistencia sustancial y sostenida y establecer políticas que fortalezcan las instituciones, reducir la violencia y fomentar el desarrollo económico y la prosperidad en México y el Triángulo Norte de América Central: Guatemala, Honduras y El Salvador.
De acuerdo con el artículo, en los últimos años, en el norte, las autoridades estadounidenses y mexicanas establecieron un equipo de trabajo mucho más cercano para manejar la violencia en la frontera, los retornos de los migrantes y enfrentar las actividades delictivas a lo largo de la frontera. Por otro lado, para la frontera sur de México, los Estados Unidos intensificaron la capacitación, el suministro de equipos y el intercambio de información para identificar mejor los cruces fronterizos peligrosos.
Las autoridades mexicanas devolvieron a casi 500.000 centroamericanos en los últimos cinco años, quienes antes habrían llegado a la frontera de los Estados Unidos. Pese a que México también trabajó con los Estados Unidos para ayudar a Guatemala, Honduras y El Salvador a abordar la delincuencia y los problemas económicos, organizando varias conferencias importantes, la cooperación entre EE. UU. y México se desaceleró significativamente en 2018, en respuesta a las medidas de cumplimiento de la frontera de los Estados Unidos y a las declaraciones públicas negativas del presidente Trump sobre México. El Senado mexicano pidió dos veces que se suspendiera la cooperación de seguridad pública con los Estados Unidos, y las opiniones favorables de los Estados Unidos sobre México se redujeron de manera precipitada.
El presidente electo Andrés Manuel López Obrador ha declarado abiertamente ser un firme defensor de los derechos humanos de los migrantes y de utilizar programas de desarrollo y creación de empleo para aliviar la presión de migrar, aunque también reconoce la prioridad de los EE. UU. para detener los flujos migratorios no regulados y comprende las deficiencias en los procesos fronterizos, la infraestructura y la capacidad organizativa actuales de México y, debido a estas debilidades, “México tiene poco conocimiento sobre quién ingresa al país desde el sur y hacia dónde se dirige”.
Finalmente, Earl Anthony Wayne, considera que se pueden desarrollar y perfeccionar los programas actuales de desarrollo y cumplimiento de la ley de los Estados Unidos. Un programa de trabajadores temporales más amplio que aborde tanto las necesidades del mercado de dicho país como la necesidad de ingresos adicionales en los países vecinos del sur. Plantea que la copercaión con gobiernos de Guatemala, Honduras y El Salvador y las organizaciones internacionales será necesaria para lograr soluciones sostenibles, pero es esencial primero forjar un entendimiento mutuo entre los Estados Unidos y México. A pesar de que el acuerdo requerirá un arduo trabajo dadas las diferentes perspectivas al norte y al sur de la frontera, el autor  lo considera factible, “pues al igual que lo hicieron en el comercio con el nuevo Acuerdo trilateral (UMSCA), México y Estados Unidos deberán asumir compromisos que reconozcan las prioridades de la otra parte”.
FUENTE: Wayne, Earl. “Caravan ‘Crisis’ a Chance to Forge Better Immigration Policy”. Wilson Center. 10-23-18.


Migrants Caravan Puts Mexico Back in U.S. Cross Hairs



En el mes de abril una caravana de cientos de migrantes centroamericanos atravesaba la frontera sur de México para tratar de entrar a los Estados Unidos. Cuando los funcionarios estadounidenses y  mexicanos se preparaban para reunirse en Guatemala en julio de este año, a Estados Unidos le preocupaba ya este asunto en especial. Los funcionarios de dicho país querían saber si México estaría de acuerdo con obligar a esos migrantes a solicitar asilo en ese país, en vez de dejarlos entrar a Estados Unidos, pero la respuesta fue negativa.

El artículo “Migrants Caravan Puts Mexico Back in U.S. Cross Hairs” escrito por Azam Ahmed y Caitlin Dickerson, periodistas del periódico The New York Times, expone que después de que aparentemente se había descartado la propuesta hecha en julio pasado conocida como el “acuerdo del tercer país seguro” —rechazada por el próximo presidente mexicano—, “México vuelve a tener su sistema migratorio en un estado de crisis y en la mira de los funcionarios estadounidenses”. 
Aproximadamente seis mil migrantes han entrado al país en los últimos días, como parte de una nueva y mucho más grande caravana de personas que huyen de la violencia y la pobreza absolutas provenientes de El Salvador, Guatemala y Honduras. Para evitar su llegada a la frontera de Estados Unidos, el presidente Trump ha presionado a Honduras, Guatemala, El Salvador y México para que detengan su trayecto. Pero, aunque México desde hace mucho tiempo se ha doblegado a los mandatos migratorios de Estados Unidos, la gran cantidad de personas que huyen esta vez ha presentado nuevas complicaciones. La avalancha de migrantes sobrepasó el Plan de la Frontera Sur de México. “La mayor parte no está solicitando asilo, lo que pone a México en una difícil encrucijada”. ¿Deben aprehender a miles de migrantes y crear una crisis humanitaria, sin mencionar la crisis de relaciones públicas? ¿O simplemente deben acompañarlos en su éxodo para garantizar una travesía ordenada? Azam Ahmed y Caitlin Dickerson consideran que al parecer por el momento, el gobierno ha elegido lo segundo. México ya está teniendo problemas para asimilar el aumento de migrantes que buscan protección de los peligros que acechan en sus países —unos 14.000 en 2017—, a pesar de que el mismo México difícilmente cumple con la definición de un país seguro. La situación también plantea un reto para Trump, quien ha amenazado con recortar la ayuda al exterior y desplegar al ejército para aprehender a los migrantes. Si el ejército captura a miles de migrantes, entre ellos mujeres y niños, podría ser un desastre de relaciones públicas de la misma magnitud que fue la separación de padres e hijos menores de edad en la frontera. Pero si el presidente opta por no hacer esto, quizás aliente a que más migrantes viajen en grandes grupos.
Los autores del artículo mencionan que la caravana “se ha vuelto un asunto político en Estados Unidos, en especial en vísperas de las elecciones del mes de noviembre”. 
Pero la división de opiniones respecto a si recibir a los migrantes o deportarlos también ha resonado en México. Mientras algunos mexicanos han ofrecido comida, agua y viajes gratuitos a quienes transitan por el país, otros han reaccionado violentamente por miedo a que los migrantes les quiten los empleos o aumente la actividad criminal si les permiten quedarse. Claudia Masferrer, experta en migración del Colegio de México, comentó que “Existe una gran división social tratándose de este flujo migratorio, entre la aceptación y el apoyo y un absoluto rechazo”, pues “Esta caravana enfrenta a México con lo que nosotros como país le hemos exigido a Estados Unidos en relación con nuestros propios migrantes mexicanos”.
A una de las conclusiones que llegan los autores es que la caravana se puede ver como un desafío directo a la forma en la que se ha transformado el sistema de solicitud de asilo con Trump. Tanto en la política como en la práctica, los cambios impuestos por su gobierno han enviado un mensaje claro al mundo: “como lugar de refugio, Estados Unidos está, en gran medida, cerrado”.
FUENTE: Ahmed, Azam and Caitlin Dickerson. “Migrants Caravan Puts Mexico Back in U.S. Cross Hairs”. The New York Times. 10-23-18. 
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¿Sabías que...?


Dado que gran parte del impacto de la guerra arancelaria entre Washington y Beijing tendrá efectos significativos en 2019, el Fondo Monetario Internacional (IMF por sus siglas en inglés)   recortó su pronóstico de crecimiento en Estados Unidos para 2019 de un 2.7% a un 2.5%, y el de China para el mismo año de un 6.4% a un 6.2%.
FUENTE: Mayeda, Andrew. “IMF Cuts Forecast for Global Growth as Trade War Takes Toll”. Bloomberg. 08-10-18.

¿Sabías que...?


Los republicanos mantienen hasta el momento el control de 63 de los 69 distritos denominados “campos de batalla” para las próximas elecciones de Estados Unidos, el resto está en poder de los demócratas, que tendrían que tener un triunfo neto en 24 de los distritos más disputados para recuperar el control de la Cámara de Representantes.
FUENTE: “EU se convertirá en Venezuela si ganan las elecciones los demócratas: Trump”. El Financiero. 08-10-18. 

In Search of Safety, Growing Number of Women Flee Central America


A woman walks alongside a train in Mexico.Durante la última década, el perfil de los migrantes que llegan a la frontera entre México y Estados Unidos ha cambiado gradualmente, aunque dramáticamente. A partir de 2014, las detenciones de migrantes de El Salvador, Guatemala y Honduras (conocido como el Triángulo del Norte de  América Central) comenzaron a aumentar.
En el artículo “In Search of Safety, Growing Number of Women Flee Central America” escrito por Jeffrey Hallock, Ariel G. Ruiz Soto y Michael Fix, miembros del Instituto de Políticas de Migración (MPI por sus siglas en inglés), se explica que actualmente, los migrantes del Triangulo del Norte constituyen la mayoría de las detenciones en la frontera del suroeste. Varios factores que contribuyen a la inestabilidad en la región están empujando a las personas a huir en números récord, lo que resulta en lo que se ha descrito como flujos parecidos a refugiados. La pobreza arraigada y el deseo de reunificarse con familiares en los Estados Unidos también están impulsando parte de la migración.
Los autores del artículo manifiestan que las mujeres y los niños han demostrado ser particularmente vulnerables a las formas emergentes de violencia e inestabilidad política en el Triángulo del Norte. Sin embargo, se ha prestado menos atención a las experiencias de género de las mujeres y las niñas obligadas a abandonar la región: las normas sociales y los precedentes legales en los países del Triángulo del Norte permiten de manera rutinaria que los delitos de género queden sin castigo, y los autores de la violencia actúen con impunidad. Por otra parte, el reclutamiento forzado de mujeres para ser novias de pandilleros así como las tasas de feminicidios en el mundo suelen ser muy altas y han producido patrones de comportamiento y sentimientos de inseguridad personal que contribuyen directamente a las decisiones de las mujeres para migrar. Si bien las experiencias de migración de las mujeres no existen en un vacío separado de las de los hombres, “las mujeres a menudo enfrentan desafíos distintos en el viaje, en el país de destino, durante la detención y durante la repatriación”. El artículo es sustancioso, ya que esboza la creciente representación de las mujeres centroamericanas en las actividades de control de la inmigración, ilumina los desafíos que enfrentan las mujeres migrantes en medio de los cambios en la política de los Estados Unidos y examina las amenazas al regresar a su país de origen.
De acuerdo con información presentada por Jeffrey Hallock, Ariel G. Ruiz Soto y Michael Fix, respecto a los patrones de violencia, los países del Triángulo del Norte albergan algunas de las tasas más altas de homicidios y delitos violentos en el mundo, en parte como resultado de los desafíos actuales a la seguridad ciudadana y al estado de derecho. Pandillas y grupos del crimen organizado rivalizan con la policía y las fuerzas de seguridad nacional por el control territorial. Si bien no existe un consenso sobre las causas fundamentales que impulsan los cambios en las salidas, la violencia es un hilo común en las historias de personas que abandonan la región, incluidas las mujeres. La migración de El Salvador y Honduras está vinculada a la violencia dirigida, como el asesinato, el secuestro, la extorsión y el reclutamiento forzado de pandillas. Los miembros de las pandillas obligan a las mujeres jóvenes y a las niñas a tener relaciones sexuales y la resistencia puede llevarlas a la muerte. Las pandillas también son conocidas por venganza contra los rivales a través de la violación y el asesinato de hijas y hermanas. Por otro lado, la migración guatemalteca está más a menudo vinculada a una mezcla de violencia general, pobreza y violaciones de derechos, especialmente entre los indígenas.
Además de todo lo que sufren las mujeres en sus países de origen también enfrentan dificultades extremas en el viaje hacia el Norte, ya que experimentan tasas desproporcionadamente altas de violencia sexual, y pueden ser víctimas de actores como contrabandistas (coyotes), pandillas, carteles y policías. A pesar de estos peligros, un número creciente de mujeres centroamericanas se han desplazado a través de México en los últimos años. Una vez que las mujeres logran llegar a Estados Unidos la situación no es más esperanzadora pues las mujeres inmigrantes en general y las mujeres no autorizadas en particular (algunas de las cuales son centroamericanas) han enfrentado desventajas estructurales durante mucho tiempo. Las mujeres pueden experimentar abuso físico y emocional por parte de sus parejas o empleadores que utilizan la amenaza de deportación para ejercer control sobre ellas.
Como se mencionó en líneas arriba, el artículo es sustancioso y sólo se mencionaron algunos puntos clave del problema, pero se recomienda leer el artículo completo para tener un panorama completo del tema. Jeffrey Hallock, Ariel G. Ruiz Soto y Michael Fix demuestran cómo los riesgos y vulnerabilidades que sufren las mujeres migrantes son demasiados. Su artículo, en este caso, visibiliza lo que ocurre con las mujeres en el  Triángulo del Norte, pero puede servir como una plantilla para comprender los flujos de migración mixta en otros contextos regionales.
FUENTE: Hallock, Jeffrey, Ariel G. Ruiz Soto, and Michael Fix. “In Search of Safety, Growing Number of Women Flee Central America”. Migration Policy Institute. 05-30-18.


¿Sabías que...?


De acuerdo con el Departamento de Seguridad Nacional (DHS por sus siglas en inglés), los 10 estados de los Estados Unidos de América donde hay más empresas que evitan contratar a inmigrantes indocumentados bajo el sistema E-Verify son: Georgia, California, Arizona, Carolina del Sur, Alabama, Missouri, Texas, Florida, Carolina del Norte y Nueva York.
FUENTE: García, Jesús. “Los 10 estados donde más empresas evitan contratar a inmigrantes indocumentados”. La Opinión. 16-10-18.


Why The Trump White House Is Having a Meltdown Over The Migrant Caravan


La semana pasada, un grupo de aproximadamente seiscientos migrantes hondureños se reunieron en San Pedro Sula, sin embargo, el miércoles 17 de octubre, cuando se dirigían al Norte de Estados Unidos, sus filas habían aumentado a alrededor de cuatro mil personas.
Jonathan Blitzer, escritor de The New Yorker, narra en su artículo “Why The Trump White House Is Having a Meltdown Over The Migrant Caravan” el caso de José Luis Hernández, un hondureño de treinta y dos años que intentó tres veces llegar a los Estados Unidos. Cuando  José Luis tenía dieciséis años, después de que unos pandilleros en Honduras lo amenazaran con matarlo, hizo un viaje hacia Estados Unidos con otros dos niños, pero fueron atacados por extorsionistas en la frontera con México, robados y eventualmente arrestados por las autoridades mexicanas. Dos años más tarde, emprendió el viaje nuevamente, esta vez con un grupo un poco más grande. En México, se cayó de un tren de carga en movimiento, conocido como la Bestia, y perdió un brazo, la mitad de una pierna y parte de su mano izquierda. Una vez más fue deportado a Honduras. Cuando finalmente salió del hospital, después de una recuperación de dos años, Hernández comenzó a planear otro viaje. "Si no nos arriesgamos a nada, no vivimos” comentó José Luis. En 2015, se unió a un grupo de solicitantes de asilo hondureños discapacitados que se llamaban a sí mismos la Caravana de los Mutilados, y juntos llegaron a Texas.
Blitzer contactó a José Luis debido a que esta semana el presidente Donald Trump se enteró de que, después de un episodio similar en abril, un grupo numeroso de migrantes hondureños se dirigía de nuevo hacia los Estados Unidos. Trump una vez más llamó a los migrantes “criminales” y culpó a los demócratas por dejar la “frontera abierta”, por lo cual prometió cerrar la frontera sur y amenazó con cortar la ayuda a todos los gobiernos centroamericanos que no tengan control sobre su población. En un principio la caravana tenía cientos de migrantes, pero posteriormente sus filas aumentaron a miles, José Luis mencionó que “Así es como funciona […] las personas que hacen el viaje ven a otros, ven al grupo más grande y se unen a él. Estas son personas que huyen por sus vidas. No es una cosa política, coordinada”.
El autor del artículo explica que un acuerdo entre los gobiernos de América Central permite a los ciudadanos de Honduras, Guatemala, El Salvador y Nicaragua moverse libremente a través de las fronteras de los países sin necesidad de pasaportes. Pero aún tienen que pasar por los puntos de control del gobierno en el camino, donde la postura agresiva de Trump ha tenido un efecto inmediato. El martes 16 de octubre, la policía guatemalteca arrestó a un periodista hondureño llamado Bartolo Fuentes, anfitrión de un programa de radio popular sobre migración, a quien el gobierno hondureño acusó de haber organizado la caravana. Según Fuentes y su esposa, los funcionarios de la embajada de Estados Unidos estuvieron presentes para su arresto, lo que resulta altamente irregular, no solo porque la pena por no presentarse ante las autoridades de inmigración en Guatemala es una multa de treinta dólares, sino porque además no hay pena de cárcel. El gobierno hondureño, encabezado por un aliado de Estados Unidos llamado Juan Orlando Hernández, ha difamado a Fuentes como actor político, enfatizando el hecho de que, entre 2013 y 2017, se desempeñó en el Congreso como miembro de un partido de la oposición llamado libre . Si Trump tiene a los demócratas como chivos expiatorios, Juan Orlando Hernández tiene el partido de oposición, y ambos líderes se benefician al presentar la crisis humanitaria como política. Una pieza de propaganda gubernamental ampliamente difundida describió a Fuentes como "un coyote profesional" o contrabandista, y rechazó la caravana de migrantes como una táctica política de un partido de la oposición para "dañar la imagen del gobierno [hondureño]". El jefe de La Embajada de los Estados Unidos en Honduras, Heide Fulton, validó estos ataques en una publicación en Twitter, donde instó a los migrantes a no ser "engañados por falsas promesas hechas por líderes con fines políticos".
Otro punto importante que toca Jonathan Blitzer es que Donald Trump, quien ha estado luchando por los republicanos en el Congreso, ahora está calificando a los intermediarios de noviembre como "elección de la caravana", y dice que los demócratas apoyan la "embestida de la inmigración ilegal" porque "creen que todos los migrantes que lleguen van a votar como demócratas". Ahora bien, de acuerdo con datos publicados por The Washington Post, ninguna de las estrategias de la administración Trump ha ayudado a detener el flujo de migrantes. El fundamento de las medidas más duras del presidente, desde la detención indefinida de los solicitantes de asilo a la separación de las familias en la frontera era que disuadieran a otros migrantes de hacer el viaje. Los propios datos del gobierno lo contradicen, por lo que la política de cumplimiento de Trump podría estar atrapada en un circuito de retroalimentación: ha estado defendiendo acciones que no han cambiado los patrones de migración, mientras que al mismo tiempo cita una "crisis fronteriza" como la razón para doblarse.
Como se puede ver, el tema de la migración sigue siendo un tema álgido para el gobierno de los Estados Unidos, sin embargo, respecto a la caravana migrante, José Luis Hernández  le manifestó a Jonathan Blitzer, escritor y reportero del periódico The New Yorker, que “los migrantes no habían infringido ninguna ley y estaban ejerciendo derechos internacionalmente protegidos para buscar refugio” y agregó que “Al igual que otros en el pasado, esa caravana probablemente se dispersará a medida que los migrantes lleguen a México, que, desde 2015, ha deportado a más personas a Centroamérica que el gobierno de los Estados Unidos”.
Finalmente, para impedir el avance de los migrantes, el gobierno mexicano dijo que ofrecería algún “tipo de alivio” a la mayoría de los inmigrantes de la caravana, pero que sólo permitiría que algunos cientos de ellos soliciten asilo por día. José Luis terminó la entrevista con Jonathan Blitzer manifestando que “Nadie quiere emigrar” y que “Todo es una lucha para no ser invisible”. 
FUENTE: Blitzer, Jonathan. “Why The Trump White House Is Having a Meltdown Over The Migrant Caravan”. The New Yorker. 10-19-20.



¿Sabías que...?


Entre 2016 y 2017 la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID por sus siglas en inglés), envió al gobierno hondureño aproximadamente $175 millones de dólares para ayudar a reducir la pobreza en la que viven. Todavía el pasado 3 de octubre la misma agencia aportaba $48 millones de dólares adicionales para combatir la sequía en el llamado Corredor seco de Honduras, pero actualmente el presidente Donald Trump declaró que si la caravana no se detiene no se dará más dinero ni ayuda a Honduras.   
FUENTE: “Caravana de migrantes: Trump amenaza a Honduras, Guatemala y El Salvador por el grupo de 2.000 personas que se dirige a Estados Unidos”.  BBC News Mundo. 17-10-18.

Trump amenaza a Honduras por la caravana migrante


Las caravanas migrantes han existido desde hace muchos años, comenzaron como grupos de madres que viajaban juntas para buscar a sus hijos que habían desaparecido mientras viajaban hacia el norte a través de Guatemala y México. El evento se ha vuelto casi anual desde hace tiempo y, en general, transcurren sin mucha atención mundial. Pero este año la situación es distinta.
En el artículo “Trump amenaza a Honduras por la caravana migrante”, escrito por Kirk Semple, reportero del periódico The New York Times, se explica que esta caravana ha llamado la atención debido a la situación que se vive en Estados Unidos por las políticas migratorias de Donald Trump. El presidente estadounidense amenazó con frenar la asistencia al gobierno hondureño si no pone fin a la caravana de más de dos mil personas, en su mayoría de Honduras, que cruzaron Guatemala esta semana con la intención de llegar a Estados Unidos.
El cruce de personas comenzó el viernes 12 de octubre desde San Pedro Sula, Honduras, y los integrantes de la caravana van a pie y en vehículos.  Kirk Semple menciona que en años recientes, decenas de miles de hondureños y otros centroamericanos han emigrado hacia el norte para huir de la violencia, la pobreza o una combinación de ambos. Las caravanas son grupos semicoordinados cuyo tamaño les provee algo de seguridad contra los muchos peligros en el trayecto como asaltos, violaciones y extorsiones.
A principios de 2018, un grupo de inmigrantes llamó la atención de Donald Trump quien declaró que “representaban un riesgo para la seguridad estadounidense” y uso al grupo migratorio como ejemplo de por qué debían movilizarse más agentes de la Guardia Nacional de Estados Unidos en la frontera. En esa ocasión, después de un intento de cruce por Tijuana, a varios se les permitió pasar para solicitar asilo; otros se quedaron en México, regresaron a sus países o buscaron pasar de manera ilegal a Estados Unidos.
Kirk Semple, autor del articulo, indicó que Katie Waldman, portavoz del Departamento de Seguridad Nacional estadounidense, dijo en un comunicado que la caravana actual “es resultado de los bien publicitados y conocidos vacíos legales del mecanismo de detener y soltar”, en referencia a aquellos migrantes sin documentos que son arrestados en la frontera al intentar cruzar y luego liberados en lo que se procesan sus solicitudes migratorias o de asilo. La caravana actual se formó un día después de que el vicepresidente estadounidense, Mike Pence, les exigió a los presidentes salvadoreño, guatemalteco y hondureño que trabajen más para detener la migración de sus ciudadanos: “Díganle a su gente: ‘No pongan en riesgo a sus familias al iniciar el trayecto peligroso hacia el norte con la intención de entrar ilegalmente a Estados Unidos'”.
A la conclusión que llega el autor del artículo es que pese a las advertencias de Trump, no hay certeza de “cómo el gobierno hondureño podría frenar el paso de los migrantes, sobre todo ahora que se encuentran en territorio guatemalteco”.
FUENTE: Semple, Kirk. “Trump amenaza a Honduras por la caravana migrante”. The New York Times Es. 16-10-18.


¿Sabías que...?


En el año fiscal 2018, 45.704 menores no acompañados fueron detenidos en la frontera de Estados Unidos con México, en comparación con los 7.326 menores no acompañados detenidos en 2017 en México. De este número  259 solicitaron asilo, mientras que la mayoría 7.103 fueron devueltos a sus países de origen.
FUENTE: Cruz, Pamela. “When Minors Cross The Border Alone”. Instituto Baker. 10-09-18.