Niños migrantes no acompañados: la punta del iceberg
Rafael Fernández de Castro y Margarita Zavala, Wilson Center, 8-4-14

Los niños y jóvenes centroamericanos y mexicanos están expuestos a condiciones que los expulsan de sus países de origen y a condiciones  que los atraen hacia Estados Unidos. Las redes de información y ayuda, ya sean los papás o familiares de los niños en Estados Unidos o Centroamérica juegan un papel muy importante. En los últimos años no es posible cruzar la frontera México-Estados Unidos sin la ayuda y el pago a traficantes de personas, o “polleros”.

Las condiciones de expulsión en el triángulo del norte centroamericano e incluso en algunos lugares de México, como en Guerrero y Michoacán son terribles. Abandonados por unos padres que ya habitan en Estados Unidos, los niños y jóvenes centroamericanos experimentan vidas miserables y están expuestos a una violencia crónica. Según la Oficina de las Naciones Unidas contra las Drogas y el Delito (UNODC por sus siglas en inglés) la violencia en América Latina se concentra en los jóvenes varones, quienes perpetran y sufren más del 90% de los homicidios.

Para los autores, lo primero que se requiere es que los gobiernos de los tres países del triángulo del Norte de Centroamérica, el de México y el de Estados Unidos dejen de actuar unilateralmente cuando se les presenta una crisis. Leer más