Don’t Believe the Hype About Trump’s Trade Deal with Canada and Mexico


El lunes 1 de octubre, en la Casa Blanca, el presidente Donald Trump afirmó que el nuevo Acuerdo entre Estados Unidos, México y Canadá (USMCA por sus siglas en inglés) “será un amanecer para la industria automotriz de Estados Unidos y para el trabajador automotriz estadounidense”, pero ¿sus palabras serás ciertas?
El escritor del periódico The New Yorker, John Cassidy, redactó en su artículo “Don´t Believe the Hype About Trump´s Trade Deal with Canada and Mexico” (lit. No creas en el entusiasmo por el acuerdo comercial de Trump con Canadá y México), que según expertos, es probable que los cambios con el nuevo arreglo sean mínimos. El USMCA cubre la totalidad del comercio entre los tres países, pero su punto central está en las disposiciones que afectan al sector automovilístico, que el presidente Trump y sus asesores consideran una industria clave, tanto económica como políticamente.
Con el fin de comprobar si las declaraciones del presidente Trump eran ciertas, John Cassidy se dio a la tarea de entrevistar a analistas veteranos de la industria automotriz, que han estado observando de cerca las conversaciones comerciales. La respuesta que obtuvo fue que “aunque el nuevo acuerdo es importante para resolver la incertidumbre y permitir que los fabricantes planifiquen con anticipación, es poco probable que tenga un impacto dramático en la forma de la industria automotriz”. Sam Fiorani, miembro de Auto Forecast Solutions, una firma de investigación con sede en Chester Springs, Pennsylvania, comentó que “No va a cambiar mucho la producción de un país a otro”. Desde otro punto de vista, Jeff Schuster, de LMC Automotive, una firma de investigación con sede en Troy, Michigan, estuvo de acuerdo y dijo que “No se anticipa ningún cambio significativo en la estructura general y en las tendencias de contratación”.
El nuevo acuerdo estipula que el 75% del contenido de los vehículos fabricados en América del Norte tendrá que ser originario de alguno de los tres países de Norteamérica para calificar para tarifas cero, en comparación con el TLCAN donde la cifra era del 62.5%. El acuerdo también dice que el 40% de las partes de cualquier vehículo libre de aranceles debe originarse en fábricas de “salarios altos”, que pagan a sus trabajadores al menos dieciséis dólares por hora promedio. Además, el número total de vehículos que se pueden importar desde Canadá y México sin aranceles tendrá un tope de 5.2 millones.
John Cassidy expone que una hoja informativa publicada por la Oficina del Representante de Comercio de los Estados Unidos, Robert Lighthizer, informa que “los requisitos crearan un comercio más equilibrado y reciproco que respalde los empleos bien remunerados para los estadounidenses”. Acerca de esta información, Sam Fiorani señaló que las cifras “No tendrán mucho impacto en la industria, principalmente porque los objetivos que se han fijado están en el rango de donde están las cosas ahora” y  porque “Todo cae dentro de los rangos actuales.
Como conclusión, John Cassidy expone que debido a las razones mencionadas anteriormente los sindicatos han reaccionado con cautela ante el anuncio sobre el USMCA. Aunque reconocen que algunos de los acuerdos parecen ser favorables, los líderes sindicales de los Estados Unidos quieren saber cómo pretende la Administración Trump hacer cumplir el Acuerdo.
FUENTE: Cassidy, John. “Don’t Believe the Hype About Trump’s Trade Deal with Canada and Mexico”. The New Yorker. 10-02-18.

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