Mexican Migration to Canada: Temporary Worker Programs, Visa Imposition, and NAFTA Shape Flows


Aunque la migración es una cuestión histórica en América del Norte, se ha examinado a profundidad mucho más la emigración de México a Estados Unidos que la de México a Canadá. La diferencia más significativa entre los mexicanos inmigrantes que obtienen el estatus de residentes permanentes en territorio estadounidense y los que la obtienen en territorio canadiense es que los primeros suelen tener niveles más bajos de educación que aquellos ubicados en Canadá.
Los flujos migratorios de mexicanos hacia Canadá se han ampliado o limitado en distintos momentos y, sobre todo, fortalecido en aspectos como el trabajo temporal. Esto se ve reflejado en el sector agrícola canadiense que emplea a aproximadamente 24 mil trabajadores mexicanos temporales. Fue a mediados de 2009 que el gobierno conservador impuso el requisito de visa a los mexicanos que quisieran viajar a ese país. Posteriormente, en el 2016 se eliminó, pero esto generó tensiones en la relación migratoria entre Canadá y México.
Con estos antecedentes, el artículo titulado “Mexican Migration to Canada: Temporary Worker Programs, Visa Imposition, and NAFTA Shape Flows, escrito por Ian Van Haren y Claudia Masferrer, investigadores del Instituto de Política Migratoria, presenta un análisis de los efectos del requisito de visa en flujos permanentes y temporales. Se describen los perfiles demográficos y el estado de entrada de los residentes permanentes mexicanos en Canadá. El trabajo está dividido en cinco apartados: migración a Canadá; el advenimiento del requisito de visa en medio del aumento de las solicitudes de asilo; trabajadores extranjeros temporales; residentes permanentes. Finalmente, oportunidades y desafíos para los migrantes mexicanos.
Los inmigrantes que llegan a Canadá como residentes permanentes lo hacen de acuerdo con una de las tres corrientes: económica, familiar o humanitaria. El gobierno canadiense prioriza a la primera, siendo que alrededor del 60 por ciento de los nuevos residentes son seleccionados con base en su educación y experiencia laboral. Mientras que la reunificación familiar se limita, pues no todos los miembros pueden ser patrocinados para que lleguen a Canadá.
De acuerdo con los autores, las políticas canadienses de visado responden a la afluencia de reclamos de refugiados o inquietudes sobre la seguridad y la integridad del pasaporte. “La introducción de un requisito de visa permitió a los funcionarios del gobierno rechazar las solicitudes de las personas que sospechaban que podían solicitar asilo y disuadió a los posibles solicitantes de refugio de presentar la solicitud”. En el periodo comprendido entre mediados de 2009 y finales de 2016 pudo observarse una disminución considerable de la llegada de mexicanos a Canadá, tras la implementación del visado. Particularmente, entre 2008 y 2010 se dio la baja más pronunciada, pasando de 271 mil a 124 mil mexicanos. Recientemente, sólo el 2% de los nuevos residentes permanentes con mexicanos.
En contraste con lo anterior, la cantidad de trabajadores extranjeros temporales sigue aumentando. En el 2018, el 10% de ese porcentaje de población migrante era de nacionalidad mexicana. El gobierno mexicano proyectó que para el 2019, 26 mil nacionales trabajarán en Canadá de forma temporal. Aunque los números son elevados, las condiciones de vida de estos trabajadores suelen ser precarias, además de que sufren largos períodos de separación de sus familias.
El perfil demográfico se estructuró a partir de los datos del Archivo de Desembarco de Residentes Permanentes (PRLF por sus siglas en inglés) generado por el Instituto de Estadística de Canadá y por el Instituto de Inmigración, Refugiados y Ciudadanía de Canadá (IRCC por sus siglas en inglés). De acuerdo con el género, son más las mujeres que reciben el estatus de residente permanente, mientras que los flujos de trabajadores temporales son mayoritariamente compuestos por hombres. En el periodo 2003-2013 poco más del 30 por ciento de los mexicanos que obtuvieron la residencia permanente lo hicieron en la modalidad de visa humanitaria: “la mayoría de los mexicanos que obtuvieron el estatus de residente permanente tenían educación postsecundaria, independientemente de la categoría de ingreso, y más del 80 por ciento que ingresó a través de los programas federales o de trabajadores calificados de Quebec tenía al menos un título universitario”.
Finalmente, los autores exponen que la migración temporal y permanente de México a Canadá ha aumentado en los últimos años, pese a que los turistas y solicitantes de asilo de México disminuyeron durante el periodo en que estuvo vigente el programa de visado. Debido a la política tan selectiva para otorgar la residencia permanente, la cantidad de esos nuevos residentes permanentes mexicanos en Canadá cada año disminuye.

FUENTE: Van Haren, Ian and Masferrer, Claudia. “Mexican Migration to Canada: Temporary Worker Programs, Visa Imposition, and NAFTA Shape Flows”. Journal of Migration Policy Institute. 03-20-19.
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