Boletín: Seguridad y Gobernabilidad 1-15 agosto

 Por primera vez en la historia de la relación bilateral México-Estados Unidos, el gobierno mexicano demanda a varios de los principales fabricantes de armas con sede en Estados Unidos, alegando que los controles laxos contribuyen al flujo ilegal de armas a través de la frontera. La inusual demanda -presentada en un tribunal federal estadounidense en Boston- busca una compensación financiera no especificada de las empresas, pero no apunta al gobierno de Estados Unidos. Las autoridades mexicanas argumentan que las armas de fabricación estadounidense han alimentado una explosión de homicidios en esta nación durante la última década. Alrededor de 2,5 millones de armas estadounidenses ilícitas han cruzado la frontera durante ese periodo, según un estudio del gobierno mexicano publicado el año pasado. Esto contrasta con los términos de la relación intergubernamental, donde ambos gobiernos están buscando acuerdos en materia de frontera, migración y seguridad.

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