jueves, 2 de agosto de 2018

La despenalización del cannabis en Canadá: Un nuevo paradigma en la política de drogas


El Centro de Estudios Internacionales Gilberto Bosques del Senado de la República en una nota de coyuntura planteó un panorama mundial y de Canadá sobre el uso del cannabis en el que se exponen los debates y las acciones que se han tomado en torno a su legalización en países como Estados Unidos y Uruguay. En cuanto a Canadá, se analizan las oportunidades y retos que ha tenido que enfrentar su gobierno frente a la implementación del Cannabis Act tanto a nivel federal, como en las Provincias. Finalmente, también se analiza de manera general la discusión y desafíos de este cambio de paradigma en la lucha contra las drogas, en especial del cannabis, para México.

Antecedentes y debates en torno al cannabis
Si diéramos un vistazo al proceso histórico por el que ha pasado el cannabis desde el punto de vista jurídico en Canadá, veríamos que la idea de su legalización es reciente, pues hasta antes de 2001 era considerada como una droga ilegal más, en consonancia con la ideología de la mayoría de los países del globo. Fue hasta 2001 que Canadá decidió cambiar este hecho y dio un paso en otro sentido, pues decidió convertirse en el primer país en legalizar el uso medicinal del cannabis para enfermos terminales y pacientes con enfermedades graves, durante el mandato del liberal Jean Chrétien (1993-2003).
La idea de la despenalización del cannabis para uso lúdico es todavía más reciente, pues se incluyó en una de las propuestas de campaña para la elección del actual primer ministro Justin Trudeau en 2015. Su idea pasó de un enfoque criminalizado, a uno de salud pública con el fin de detener el alto costo de arrestar y procesar a los poseedores de bajas cantidades de cannabis. Por ello, el 13 de abril de 2017, se presentó ante el Parlamento un proyecto de ley para legalizarlo. Entre otros puntos, permitió el uso de la sustancia a nivel nacional para fines recreativos a personas mayores de 18 años y la posesión individual de 30 gramos, igualmente delegaba a las provincias la facultad de modificar las restricciones y establecer las modalidades permitidas para la posesión, la venta y el uso del cannabis.
Finalmente, el 19 de junio de 2018, el Senado canadiense aprobó el proyecto de ley C-45, el cual legalizó el uso de cannabis con fines recreativos en todo el país, convirtiéndose así en el primer país del G7 en reglamentar el libre consumo de esta droga, cinco años después de haberlo hecho Uruguay. Este hecho comprometió cerca de 46 millones dólares canadienses (CAD) en los próximos cinco años para la educación pública y las actividades de concientización sobre el cannabis. El Cannabis Act entrará en vigor a partir del 17 de octubre de 2018, hasta entonces el cannabis en Canadá seguirá siendo ilegal para uso recreativo.

Panorama mundial y canadiense sobre el uso del cannabis 
Pese a su prohibición en el mundo, el cannabis es uno de los estupefacientes más consumidos y cultivados en el mundo pues, de acuerdo con el Informe Mundial de las Drogas 2017, se estima que alrededor de 183 millones de personas globalmente usaron cannabis en 2015. Estas cifras han demostrado que la aplicación del modelo prohibitivo ha fracasado estrepitosamente en su intento por tener un impacto significativo en la reducción del alcance de su venta y consumo. Por el contrario, dicha prohibición ha generado una significativa carga para los sistemas judiciales y penales, ha impactado socialmente en términos de salud pública y ha creado mercados delictivos que fomentan la delincuencia organizada, la violencia y la corrupción.
        Por ello, en 2013 la Organización de los Estados Americanos (OEA) lanzó un llamado contundente para debatir la regulación del cannabis, así como la búsqueda de alternativas normativas a la “lucha contra las drogas”. En términos semejantes, la Sesión Especial de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas, celebrada en 2016 –precisamente para abordar las nuevas alternativas en el combate a las drogas–, llamó también a un cambio de paradigma. Sin embargo, a pesar de dicho esfuerzo para frenar el consumo de drogas, el número de adultos que consumen estas sustancias ha aumentado alrededor de 20% entre 2006 y 2013, es decir, la legislación penal en los países no ha impedido tal incremento.
              Respecto al cannabis y su relación con el crimen organizado, de acuerdo con un estudio de la Canadian Drug Policy Coalition, se sugirió que existe una baja participación del crimen organizado en la industria del cannabis en Canadá; de hecho, la mayoría de quienes participan en la producción de marihuana suelen ser pequeños productores por la vía legal y miembros activos de sus comunidades.

Cannabis Act (C-45)
Aunque la Ley C-45 (aprobado el 21 de junio de 2018) proporciona acceso legal recreativo al cannabis, al mismo tiempo eleva las prohibiciones penales en cuanto a su venta, distribución, posesión, producción, importación y exportación ilegales. El gobierno canadiense es el único que puede dar autorización a personas para la posesión, venta o distribución de cannabis en virtud de la ley provincial correspondiente, estableciendo sanciones monetarias y administrativas al incurrir en faltas a la ley. Uno de los objetivos de la implementación de dicha Ley es que Canadá tome la batuta en el aprovechamiento de su industria legal del cannabis, para que en un futuro esta industria sea un motor de su economía por los significativos ingresos que se generarán.
Por su parte, la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito lamentó la decisión de legalizar el cannabis, ya que contraviene a las disposiciones del marco legal internacional tal como lo acordaron todos los Estados miembros, incluido Canadá; esto es porque las medidas nacionales para abordar el problema mundial de las drogas de los países normalmente están basadas en los tres tratados internacionales de fiscalización de drogas y no de manera externa.

La legalización del cannabis: debates y desafíos para México
Ante este panorama el gobierno de México, a través de la Secretaría de Gobernación y la Secretaría de Salud, convocó de enero a abril de 2016 a expertos, académicos, profesionales de la medicina, el derecho, la sociedad civil y otros actores interesados, a participar en el “Debate Nacional Sobre el Uso de Marihuana”. Se generó un diálogo informado, plural e incluyente, del que derivaron una serie de conclusiones presentadas por el presidente de la República, Enrique Peña Nieto. En congruencia con esta posición oficial, el presidente firmó y envió al Senado de la República una iniciativa de reforma a la Ley General de Salud y al Código Penal Federal, siendo que, en abril de 2017, se aprobó el uso medicinal y científico de la marihuana, considerada por muchos como un paso significativo, pero todavía insuficiente.
En cuanto al panorama de Estados Unidos, el presidente Donald Trump recientemente revirtió la estrategia judicial sobre el cannabis del gobierno de Barack Obama, que toleraba la floreciente legalización del uso recreativo de esta sustancia en varios estados. Sin embargo, el Departamento de Justicia todavía sigue sin aclarar si la nueva estrategia implicará la persecución legal a los dispensarios y consumidores de marihuana, o simplemente buscará frenar la creciente dualidad, en la que el cannabis es ilegal para el gobierno federal, pero permitido en algunos estados.
Actualmente, hay 9.397 licencias activas para los negocios de marihuana en Estados Unidos, esto incluye cultivadores, fabricantes, minoristas, dispensarios, distribuidores y laboratorios de pruebas. En este sentido, expertos estiman que los beneficios económicos obtenidos de esta industria en Estados Unidos se han canalizado a la educación y a la infraestructura y eliminarlos sería un error.
En conclusión, todo cambio implica una renovación estructural, política y de visión sustantiva que atienda las características propias del país, sin dejar de lado las dimensiones y retos que demanda la dinámica regional e internacional. El camino elegido para la legalización del cannabis en México dependerá de un cálculo estratégico de la confluencia de varios factores en donde el factor geográfico, tanto regional como global, económico, de protección de la salud, contención de la violencia y protección de los derechos humanos debería ser considerado prioritario. 

Consideraciones finales
La realidad política de los mercados regulados de cannabis, como en Uruguay o en otros países de la Unión Americana, que operan en desacuerdo o abierto desafío a las convenciones internacionales, hace inevitable discutir las opciones para reformar los tratados o enfoques que los países puedan adoptar para ajustar su relación con el régimen y las tendencias internacionales.
En este sentido, Canadá buscó implementar una política que despenalizara el consumo de drogas y que hiciera prevalecer el enfoque de salud pública. Por tanto, continuará implementando mayores esfuerzos para revertir los altos índices de consumo de cannabis de la población con mayor riesgo, jóvenes y hombres canadienses. El desafío será informarlos y educarlos sobre los daños relacionados con esta sustancia.
En tanto Canadá se vislumbra como líder en el uso a nivel federal de la cadena de producción de la industria del cannabis, aún tiene que hacer frente a ciertos otros desafíos políticos y económicos, como la posible escasez de suministro legal de marihuana que tendría repercusiones positivas en el mercado ilegal; al igual que el todavía mercado ilegal de comestibles a base de cannabis; o la posibilidad de una amnistía para aquellos con antecedentes penales relacionados con la marihuana.
El Cannabis Act podría obligar a los políticos estadounidenses a modernizar sus normativas federales para competir en igualdad de condiciones. Para México y su relación con América del Norte, este cambio de paradigma implica replantear el propio, balanceando los costos humanos, políticos, económicos, su importancia y ubicación estratégica, así como también la cambiante actitud del presidente de Estados Unidos sobre este asunto.

FUENTE: La despenalización del cannabis en Canadá: Un nuevo paradigma en la política de drogas. Centro de Estudios Internacionales Gilberto Bosques / Senado de la República. 05-07-18.

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